Entrado el mes de diciembre comienza una época de constantes reuniones gastronómicas como cenas de empresa, comidas familiares, cenas con amigos, etc. Todas ellas acompañadas de dulces típicos, bebidas alcohólicas y cantidades de comida mayores a las que estamos acostumbrados. Si a todo eso le sumamos que disponemos de menos tiempo para realizar ejercicio físico, podríamos hablar de una etapa crítica para nuestro cuerpo en la que asumimos que coger “dos kilitos” es normal.

No obstante, podemos ser la excepción que rompe la regla de que “rendirse” ante la Navidad es inevitable. Con tan solo mantener unos hábitos saludables y no asumir que se trata de una época, sino de unos días concretos tendremos mucho ganado. A continuación, os contamos algunos trucos nutricionales y de cómo conseguir mantenerse activo en estas fechas.

Respecto a la nutrición, podemos seguir una serie de consejos que nos ayuden a evitar los excesos y no caer en la provocación de los dulces navideños. Algunos son:

  • Limitar los días de comidas y cenas a las fechas más marcadas: cena de empresa, Nochebuena, Navidad y año nuevo son solo cuatro días de 31 que tiene todo diciembre, el resto podemos mantener nuestros hábitos de alimentación.
  • Escoger las opciones más saludables del menú y tener en cuenta que no hace falta comer hasta no poder más.
  • Limitar los dulces navideños: aunque a veces sea inevitable, debemos de tratar limitar la cantidad de dulce que ingerimos y limitar su consumo a días puntuales.
  • Evitar o limitar el consumo de alcohol: si eres supersticioso/a y piensas que brindar con agua da mala serte, puedes hacerlo con una copa, pero ten en cuenta que para brindar no hace falta demasiado. Si aumentamos en gran medida la cantidad de alcohol en un periodo de tiempo tan corto, nuestro cuerpo “se quejará” y nos tocará vivir la terrible resaca. Además de las contraindicaciones que esto tiene para nuestra salud.

En cuanto el ejercicio físico, las recomendaciones no difieren mucho respecto a las nutricionales. Los días que cierran los centros deportivos son muy pocos y mantener un buen nivel de actividad nos ayudará a que los propósitos de año nuevo cueste menos  alcanzarlos. Además, aunque tengas que viajar, es raro que en el pueblo o ciudad de tu familia no haya alternativas para realizar ejercicio ya sea en un centro cerrado o al aire libre. Los paseos en familia para “bajar la comida” también pueden ser un gran sustituto de la sobremesa.

Y si no sabes aun qué regalar a algún amigo o miembro de tú familia, puedes usar uno de nuestros “Cheque Regalo” y regalar una sesión a escoger de Entrenamiento Personal, Nutrición, Pilates o Fisioterapia.

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