Existen ciertos tipos de ejercicio físico que asociamos a un tipo de población en concreto, sin tener en cuenta que pueden tener múltiples beneficios para cualquier perfil. Debemos conocer a fondo las actividades que practicamos para saber qué nos pueden aportar sin miedo a que estén o no “encasilladas”. Un claro ejemplo es el Pilates, cuya práctica puede ser de gran provecho en diferentes etapas de la vida como actividad principal o como complemento a otro tipo de actividades en función de nuestros objetivos.

A continuación vamos a presentar algunos de las ventajas que nos puede aportar el Pilates y, en concreto, la modalidad Reformer, donde los ejercicios se realizan en esta máquina específica con diferentes apoyos y resistencias que nos ayudan a alcanzar nuestros objetivos en función del nivel en el que nos encontremos.

  • Población general: para hablar de los beneficios de esta práctica a nivel general hay que mencionar que es un tipo de actividad cuyo objetivo principal es el de mejorar el movimiento. Por lo tanto, este sería su principal virtud, dar movilidad a nuestro organismo con una ganancia de flexibilidad, estabilidad y tono muscular.
  • Tercera edad: ya hemos mencionado en un post anterior de este blog la importancia de la práctica de ejercicio físico en esta población y el Pilates Reformer resulta más que interesante. Al realizarse sobre la máquina, la misma nos ayuda y asiste en los movimientos y podemos adaptar la misma al nivel de fuerza de los usuarios facilitando el trabajo en personas de edad avanzada. Además, la ganancia de tono muscular se relaciona con una mejora de la calidad de vida en esta población.
  • Dolor de espalda: si tras una valoración de nuestro fisioterapeuta este nos recomienda realizar ejercicio como método para fortalecer o estirar algunos grupos musculares concretos, el Pilates es una actividad ideal para realizarlo y ganar confianza para ello. Hay que tener en cuenta siempre las indicaciones del profesional y hacerle conocer bien nuestro caso. En Wellfit, la comunicación entre profesionales es vital atendiendo cada caso de manera individual.
  • Deportistas: muchas veces nos encontramos con diversas prácticas deportivas que tienen consecuencias a nivel motor si no se realizan correctamente. Estas pueden ser desde pérdida de flexibilidad a dolores derivados de posturas y/o gestos repetidos. En estos casos se ha de buscar una corrección postural específica para cada actividad que se puede iniciar o complementar a la perfección con el Pilates. Esto se debe a que no solo mejoraríamos ene estas posibles afecciones sino que la ganancia de ROM (Rango Óptimo de Movimiento) nos aportaría un aumento de calidad en nuestro deporte y, por tanto, una mejora de rendimiento.

En conclusión, el Pilates Reformer es un tipo de actividad que podemos asociar como más pasiva y cuyos objetivos están muy orientados a poblaciones de mediana edad y nada más lejos de la realidad. Podemos sacar provecho de la misma a cualquier edad y con diferentes objetivos

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